Esta semana el Gobierno Francés aprobó un nuevo decreto en
el que les permite bloquear sitios web acusados de promover el terrorismo y
distribuir pornografía infantil, ahora sin la necesidad de una orden judicial.
Esto forma parte de una fuerte campaña antiterrorismo de
parte del gobierno Francés luego del atentado del pasado 7 de enero al
semanario satírico Charlie Hebdo, donde 2 hombres enmascarados pertenecientes a
Al Qaeda asesinaron a 11 personas e hirieron a 11 más.
Este decreto ha sido criticado por defensores de los
derechos humanos, ya que sienta las bases para la legalización de la censura en
internet, atentando contra nuestro derecho al acceso a la información y libre
expresión.
Después de un ataque de este tipo, es difícil que los
miembros del gobierno se expresen en contra de este tipo de leyes, pues existe
el temor de cometer suicidio político si se les acusa de estar a favor de los
grupos terroristas. Ya lo vimos en el 2001 en Estados Unidos, cuando, tras el
ataque del 9 de septiembre, se aprobaron leyes que restringían las libertades y
garantías constitucionales de sus ciudadanos, como la Ley patriota, que
ampliaba el control del estado y sus agencias, sacrificando sus libertades por
seguridad.
Por otra parte, el gobierno Francés intenta recuperar el
orden y seguridad a sus ciudadanos tras la influencia que se encuentra
ejerciendo el grupo terrorista ISIS sobre la juventud radicalizada de Europa.
Este martes se reportó la llegada de 20,000 extranjeros a siria para unirse a
organizaciones criminales.
Marcha en Francia en contra del terrorismo.
En las últimas décadas la manera en que se maneja y distribuye
la información ha ido cambiando a un paso cada vez más acelerado, cada vez con
mayor velocidad y alcance, al punto de que estamos acostumbrados a la
inmediatez, a enterarnos de lo que pasa al momento, ver los partidos y eventos
en vivo y estar siempre conectados.
El hecho de tener un celular con la capacidad de acceder a
internet en cualquier lugar y momento es algo con no más de 10 años, y hoy nos
damos cuenta que las tecnologías les parecen desconocidas a nuestros
gobernantes, siguen ignorando cómo usarlas e intentan controlarlas cuando se
trata de algo mucho más allá de su control.
Como prueba de esto el más reciente intento de cerrar el
sitio The Pirate Bay el mes pasado, que solo duró 3 semanas bloqueado para
luego reaparecer en otro servidor, recuperando poco a poco sus funciones de
vuelta; también esta semana se intentó bloquear el sitio Kickass torrents, pero
en su caso el bloqueo duró solo unas horas y regreso inafectado.
Por desgracia, contrario a estos gobiernos, han sido los
grupos terroristas y organizaciones criminales quienes han usado las
tecnologías como herramientas para ampliar sus mensajes y llegar a nuevas
generaciones. Ahora los grupos radicales reclutan por internet a sus nuevos
miembros, tan solo la semana pasada el grupo Anonymous reveló una lista de
cuentas de twitter y Facebook, entre otras, afiliadas al estado islámico.
En los últimos meses se ha mostrado una nueva tendencia por
las organizaciones terroristas por ampliar el alcance de sus mensajes. El 19 de
agosto fue colgado en Youtube un video que mostraba la ejecución del periodista
norteamericano James Foley. A pesar de que se puede considerar común el hecho
de que los grupos terroristas muestren videos de ejecuciones, en este caso la
producción del mismo nos habla del nuevo propósito que tienen: El video es
realizado con una cámara de alta definición, fue editado con subtítulos y se
saltó el momento de la decapitación.
Con la incursión de los subtitulos y la omisión de los
momentos más gráficos, el video pudo ser transmitido por más canales
informativos, generando mayor impacto y llegando a un mayor público. Esta tendencia
siguió con las ejecuciones siguientes, una de las cuales fue a otro periodista,
Steven Sotloff.
James Foley en el video de su ejecución.
La guerra en Siria ha creado la mayor convergencia de
terroristas islámicos en la historia del mundo y continúa creciendo, recibiendo
nuevos rebeldes de todos lados del mundo.
¿Cómo se responde a los grupos que usan nuestro derecho al
acceso a la información como un arma de esta manera?
Las organizaciones criminales ahora crean sus mensajes con
el propósito específico de que sean vistos por los ciudadanos comunes, por
aquellos con acceso a las noticias, creando una hegemonía cultural basada en el
terror, donde se hace creer a las personas que sólo renunciando a sus
libertades pueden estar a salvo.
De algo no hay duda, y es que está claro que la censura no
es la respuesta, y el decreto francés es un paso hacia atrás en la libertad de
expresión, ¿Por qué es necesaria una ley para bloquear sin necesidad de orden
judicial? ¿Tan mal funciona el sistema que siguiendo el protocolo legal no se
logran resultados y es necesario ignorarlo?




1 comentario:
Un muy buen comentario, informado y bien escrito.
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