Íntimo:
Hace referencia a la zona abstracta que un individuo reserva para un grupo acotado de personas, como su familia y amigos. Pese a que la intimidad no tiene límites precisos, puede decirse que allí ingresan todos los actos y los sentimientos que se desean mantener fuera del alcance del público.
Privado:
Aquello que permanece o se ejecuta a vista de pocos, de manera familiar o doméstica y sin ninguna formalidad.
Público:
El término público es un adjetivo que hace referencia a aquel o aquello que resulta notorio, manifiesto, patente, sabido o visto por todos.
Lo íntimo, lo privado y lo público muestran la diversidad de la
persona humana; orden cultural y expresión ideología. La intimidad es, como ha escrito Desantes (Primer catedrático de Derecho de la Información en España, abogado, periodista, documentalista y profesor universitario español), algo tan singular
que solamente se da en el hombre, la
intimidad sólo puede existir en la medida en que el hombre es
consciente de ella y comprende su sentido; es punto de partida para la proyección de la persona en la vida social.
Desde su intimidad el hombre se
proyecta hacia afuera tal cual es, pero su dimensión social requiere
ya un rostro, un gesto, un lenguaje, unos silencios, presencias y
ausencias sociales que dan a su vida una dosificación de dramatismo: Privacidad. La división entre lo público y lo privado se mueve también a
impulsos de los propios actos personales. Nada de lo que ocurre en el mundo exterior
es irrelevante en términos sociales. La finalidad de hacer publica una información es entender
que todo tiene relevancia comunitaria en relación a un
determinado ámbito social.

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